¿Estrés, Ansiedad, Depresión? Descubre una Solución Más Efectiva que unas Vacaciones


Cuántas veces has encontrado esa paz y tranquilidad que tanto necesitabas luego de unas merecidas vacaciones? Te sientes relajado y lleno de energía.

Pero, ¿cuánto tiempo realmente dura esa sensación?

Al igual que cubrir una fractura de hueso con un parche, unas vacaciones como solución rápida a tus problemas personales y emocionales será solo temporal.


El estrés, la ansiedad, la depresión y la fatiga, nacen inicialmente en tu cerebro. Si este no esta lo suficientemente fuerte y saludable para defenderse, te convertirás en una presa fácil para la enfermedad.

Nunca te olvides que tu cerebro es el órgano más importante de tu cuerpo, y representa la mayor parte del gasto energético.

¿Somos lo que comemos?

Piénsalo. Tu cerebro está siempre «encendido». Cuida tus pensamientos, movimientos, respiración, ritmo cardíaco y tus sentidos: trabaja sin descanso 24/7, incluso mientras duermes.

Esto significa que tu cerebro requiere de un suministro constante de combustible. Ese «combustible» proviene de los alimentos que consumes, y su contenido hace toda la diferencia.

Al igual que un automóvil, tu cerebro funciona mejor cuando este obtiene combustible premium. Comer alimentos de alta calidad que contienen gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes nutre el cerebro y lo protege del estrés oxidativo.

Por el contrario, si las sustancias del combustible son de «baja calidad» (alimentos procesados ​​o refinados) esto significa un rendimiento pobre e inestable, una función cerebral dañada, e incluso un empeoramiento de los síntomas de los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad.

Durante muchos años, el campo de la medicina no reconoció completamente la conexión entre el estado de ánimo y la comida.

Hoy, afortunadamente, el creciente campo de la psiquiatría nutricional sigue encontrando muchas consecuencias y correlaciones entre lo que comes, cómo te sientes y cómo te comportas.

Lo que comes afecta como te sientes

Hubo un tiempo, durante la Edad Media, en el que la gente creía que todo lo que comía afectaba a su estado de ánimo. Dedicaban gran parte al autoconocimiento y al alimento. Si se sentían deprimidos tomaban membrillo, dátiles o flor de saúco. Si sentían ansiedad comian lechuga o achicoria. También tomaban huevos, carne de res, granadas o pavo real para estimular el erotismo. A falta de farmacias– las hierbas medicinales eran la cura de cualquier enfermedad.



Pero en algún momento de nuestra historia parece que todo eso se olvidó. Miles de años después,  la idea de que lo que comemos afecta a nuestro estado de ánimo está emergiendo otra vez y cada vez más investigadores se centran en este tema de estudio

Es lo que demuestra una investigación llevada a cabo por el equipo de Lina Begdache, profesora de estudios de salud y bienestar de la Universidad de Binghamton, Nueva York; que determina que los jóvenes menores de 30 años que comen comida rápida más de tres veces a la semana tienen mayores niveles de angustia mental.



Esto se debe a que la comida rápida suele ser rica en ácidos grasos saturados, azúcares refinados y omega-6 los cuales pueden provocar una respuesta inflamatoria en el cuerpo y contribuir a la ansiedad y la depresión.

A su vez, la producción de serotonina (hormona encargada que ayuda a regular el sueño, apetito, estados de ánimo e inhibición el dolor) en el tracto gastrointestinal, esta influenciada por millones de bacterias «buenas» que viven dentro de ti. Estas bacterias son importantes porque:

  • Protegen el revestimiento de tus intestinos
  • Aseguran una barrera fuerte contra las toxinas y las bacterias «malas»
  • Limitan la inflamación
  • Mejoran la absorción de nutrientes de tus alimentos
  • Activan las vías neurales que viajan directamente entre el intestino y el cerebro

Como te habrás dado cuenta, el correcto funcionamiento del sistema digestivo esta directamente asociado con el correcto funcionamiento de tu cerebro.

¿La solución?


Comerte un tarro de helado para aliviar el estrés o ahogar la depresión con alcohol, no es la solución.

Pueden darte placer inmediato, pero tu y yo sabemos que al dia siguiente te sentirás mucho peor, sin mencionar que estas agravando los síntomas.

Estudios han demostrado que las personas que consumen una dieta más intencional, altas en vegetales, grasas naturales, carnes, pescados y mariscos; tienen un 35% menos riesgo de sufrir depresión, estrés o ansiedad.

Una de las mejores formas a sanar tu sistema digestivo, es agregar alimentos fermentados como kimchi, miso, chucrut, pepinillos o kombucha.

Existen muchos alimentos que son buenos en general, pero es importante recordar que todos somos diferentes. Para saber que alimentación es mejor para tu cuerpo, presta más atención a cómo te sientes luego de cada comida, no solo en el momento, sino al día siguiente.

Intenta comer una dieta “limpia” durante dos o tres semanas, eliminando todos los alimentos procesados ​​y el azúcar.

También es posible que desees probar no consumir lácteos, y algunas personas incluso sienten que se sienten mejor cuando sus dietas no contienen granos.

Mira cómo te sientes. Luego, introduce lentamente los alimentos en tu dieta.

Cuando mis clientes se «limpian», no pueden creer lo bien que se sienten tanto física como emocionalmente.

Haz la prueba, es para ti.

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