¿Sabías que los alimentos que comes dan un resultado directo a cómo te sientes cada día de tu vida?

La comida puede afectar no sólo tu aspecto interior y exterior, sino también tu rendimiento académico, estado de ánimo, deseo sexual y más.

Si estás acostumbrado a comer de manera poco saludable y no tienes ninguna motivación para cambiar la forma en que comes, sigue leyendo.

No importa si tienes 20, 30, 40, 50 o 60. NUNCA es demasiado tarde para comenzar a comer sano. Liberate de las excusas que han estado controlando tu vida y toma el control de tu futuro ahora.

Lee estas cinco razones y te aseguro que comenzarás a preguntarte si realmente vale la pena comer de manera más saludable y cambiar tu estilo de vida.

1. Comer mal a temprana edad afectará tu salud a largo plazo.

Si dejas que Mcdonald o Starbucks se encargue de tu dieta, entonces prepárate para pagar costosas facturas médicas en el futuro.

Al final, uno siempre cosecha lo que siembra. Una alimentación pobre y desinteresada, traerá consigo un rendimiento pobre e inestable, una función cerebral dañada y un intestino enfermo. Incluso puede empeorar los síntomas de los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad.

Una dieta basada en alimentos enteros y nutritivos, puede disminuir la posibilidad de tener diferentes problemas de salud, como cáncer, infarto de miocardio, cálculos renales, derrames cerebrales, etc.

Se sabe que las personas con dietas saludables viven más tiempo, lo que significa más tiempo con sus hijos, parejas y amigos.

2. Comer mal puede afectar tus niveles de energía.

¿Te has preguntado alguna vez cuales son tus verdaderas capacidades? Imagino que te gustaría saber hasta dónde puedes llegar. Pero con una mala alimentación, nunca lo sabras.

Comer mal puede disminuir gravemente tus niveles energéticos, lo que significa que no tendrás la suficiente energía para todas las actividades que te gustaría hacer y que tu cuerpo podría desempeñar.

Los alimentos procesados y azúcares refinados, son un gran impedimento en tu vida. Grandes cantidades de azúcar en la sangre hace que tus niveles de insulina suban violentamente. Como consecuencia, la caída de la insulina será igual de violenta, dejandote sin energía y con ganas de seguir ingiriendo más azúcar.

Los alimentos que eliges durante el día deben estar cargados de nutrientes para darle a tu cuerpo el mejor combustible para funcionar.

3. Comer mal puede afectar tu forma de sentir y de actuar.

No se necesita una investigación científica para darse cuenta de que los alimentos que comemos están vinculados a cómo nos sentimos. ¿Te has dado cuan pesado te sientes después de una monster burger con papas fritas o una pizza XL o 50 piezas de sushi?

Ahora, piensa cómo te sientes después de comer un par de huevos con tomate, un batido de frutas con avena, un zumo verde detox, tostadas de grano entero con aguacate. Te sientes energizado y listo para conquistar el dia.

Comer alimentos cargados de vitaminas, minerales; con una gran variedad de micronutrientes y disminuyendo el porcentaje de carbohidratos refinados en tus macronutrientes, disminuirá tus posibilidades de tener ansiedad, depresión, trastorno bipolar y más.

Incluso hemos visto recientemente en las noticias que los niños con autismo están siendo tratados a través de la dieta, y se les ve que tienen mejoras en su vida diaria.

4. Comer mal puede afectar su sueño.

Lo que comes puede afectar la cantidad y la calidad de tu sueño.

Cuando consumes sustancias artificiales, más conocidas como comida chatarra, esta tiende a quedarse ahí, en el estómago.

No estamos programados genéticamente para digerir fácilmente este tipo de alimentos, y al hacerlo, estamos colocando una carga significativa en el sistema digestivo.

El tiempo de tránsito intestinal es muy reducido. Tu intestino se convierte en un campo de cultivo para las bacterias «malas», las alergias y sensibilidades a los alimentos y la inflamación.

Algunas de las consecuencias de un tránsito intestinal lento son: problemas para dormir y una calidad de sueño reducida.

5. Comer mal puede afectar tu aspecto.

Por último, pero no menos importante, comer de manera saludable o no saludable se relaciona directamente con el aspecto de tu cuerpo.

Las personas con una buena alimentación son fáciles de detectar. Irradian salud, fuerza y energía. Su figura es atractiva y su piel y pelo se ven saludables.

Por otro lado, las personas con un bajo nivel de nutrición, se ven enfermas y cansadas.

Si deseas tonificar tu cuerpo, ser mas activo con tus hijos, realizar algún tipo de actividad física de alto rendimiento o por periodos prolongados, observa lo que estás comiendo. La dieta es esencial para lograr perder peso, ganar músculo, tener tu piel limpia, tu pelo saludable o cualquier otro objetivo.

¿Entonces? Qué esperas?

Es hora de tomar tu salud y bienestar en tus propias manos y empezar a generar cambios.  Recuerda siempre que la única persona con el poder de capaz de revertir cualquier estado en el que te encuentras eres tu mismo. Nunca es demasiado tarde, creeme.

Tu cuerpo anhela alimentos saludables, incluso si parece que constantemente quiere azúcar (honestamente, ¿Te sientes bien después de comerte un montón de donas? ¡No creo!).

La comida que comes es combustible para que tu cuerpo funcione.

Vivimos en un mundo en donde la comida es tan abundante, que alimentamos nuestros cuerpos incluso cuando ni siquiera tenemos hambre.

Nunca es demasiado tarde para cambiar tu vida, ¡así que comienza hoy!

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